








Hay tantas valijas como pensamientos. Es un punto muerto en el que todo entra en suspenso y uno no puede hacer nada, más que esperar.

No hay maquillaje que pueda resistir tanta espera. Las horas te limpian la cara de una manera obscena y descarada. Un espejito no tiene la suficiente fuera de voluntad como para seguir manteniéndonos felices.

Si uno se deja estar, tal vez envejezca de manera prematura. Lo importante es no abandonarse. Si por alguna razón, ya es demasiado tarde, entonces no queda más remedio que aguantarse la espera con el cuerpo insatisfecho y la mente llena de palabras inútiles.

No hay comentarios:
Publicar un comentario