SERIE "AEROPUERTO"



Estar en tránsito, es pertenecer a una familia que uno desconoce. Inevitable. 

FOTOS EN BAJA RESOLUCION MIENTRAS ESPERO EL PRÓXIMO VUELO












Hay tantas valijas como pensamientos. Es un punto muerto en el que todo entra en suspenso y uno no puede hacer nada, más que esperar. 
No hay maquillaje que pueda resistir tanta espera. Las horas te limpian la cara de una manera obscena y descarada. Un espejito no tiene la suficiente fuera de voluntad como para seguir manteniéndonos felices.  
Si uno se deja estar, tal vez envejezca de manera prematura. Lo importante es no abandonarse. Si por alguna razón, ya es demasiado tarde, entonces no queda más remedio que aguantarse la espera con el cuerpo insatisfecho y la mente llena de palabras inútiles. 






En tránsito. Un aeropuerto espera bajo mis pies. Tiene vida propio y sabe moverse bien. Mi carro de equipaje está cargado de mí. Dios me espía desde alguna nube lejana, tras los vidrios de acero de este dinosaurio vegetariano. Los humanos que me rodean son de diversas culturas y colores de piel. Tienen ojos de formas simples y complejas, y manos con dedos de largos diferentes, cabellos con largos diferentes. El aeropuerto tiene la desesperanza de una madre estéril, el desequilibrio de un obeso severo, la despedida insana, la bienvenida con salida asegurada. ¿Cuantas Las Varillas entran aquí?